Romarate y Salamanca, Jacinto de Biografia

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Biografía de don Jacinto de Romarate y Salamanca



Jefe de escuadra de la Real Armada Española.

Ministro de Marina.

Orígenes

Nació en la población de Sodupe, actual provincia de Vizcaya en 1775, siendo sus padres don Manuel José de Romarate y de la Quadra, y doña Nicolasa Salamanca de Urquijo.

Hoja de Servicios

Sentó plaza de guardiamarina en la Compañía del Departamento de Ferrol el 29 de mayo de 1792.

Al aprobar los exámenes teóricos se le ordeno embarcar en el navío Reina Luisa, perteneciente a la escuadra del general don Juan de Lángara, en 1793 al declararse la guerra contra la república francesa participó en la defensa del puerto y arsenal de Tolón.

Participando activamente en los combates que tuvieron lugar en tierra, así como en la retirada, por no poder mantener las posiciones, la cual fue dirigida por el mayor general de la escuadra, general don Ignacio María de Álava.

A su regreso se le ordeno trasbordar al navío Monarca, perteneciente a la escuadra del general don Juan de Lángara, compuesta por diez navíos, cuatro fragatas y un bergantín, zarpando rumbo a Liorna para embarcar al Príncipe heredero de Parma, quien debía ser traído a la península para contraer nupcias con la Infanta María Luisa, una vez casados fueron de nuevo transportados a su reino, desembarcando a su regreso en Cartagena el 11 de mayo 1794.

De nuevo se le ordenó trasbordar a la fragata Mahonesa, zarpando cargada con caudales con rumo a Argel, después realizó un crucero sobre la isla Margarita junto a la escuadra británica, al regresar se le ordenó trasbordar a la corbeta San Gil más tarde al bergantín Tártaro, dando protección a un convoy con rumbo a Valencia, pasando posteriormente a Barcelona, donde fueron comisionados para un viaje a la isla de Sicilia y costa de Morea, fondeando a su regreso en el puerto de Mahón.

Por Real orden del 5 de octubre de 1802, se le ascendió al grado de alférez de navío, ordenándosele embarcar en la corbeta Infante D. Francisco de Paula, realizando un tornaviaje con correspondencia con rumbo a Cartagena de Indias, San Juan de Puerto Rico y la Habana, regresando a Vigo con la misma carga de aquellas tierras.

Por Real orden del 8 de diciembre de 1804, se le ascendió al grado de teniente de fragata, siendo destinado a Montevideo, realizando el viaje con el mismo buque, fondeando en el apostadero el 1 de febrero de 1806.

En este destino le fue otorgado el mando de la balandra cañonera La Vizcaína, con ella a finales del mes de junio de 1806 y a las órdenes del capitán de navío don Santiago Liniers, participó en la reconquista de Buenos Aires, resultando herido.

Por los méritos contraídos en esta defensa y al igual que a todos sus compañeros, fue ascendido al grado superior, así por Real orden del 24 de febrero de 1807, se le ascendió al grado de teniente de navío.

Participó a continuación en la defensa del segundo ataque de los británicos a las órdenes del general Whitelocke a la ciudad de Buenos Aires, el cual tuvo que rendirse ante la imposibilidad de tomar la ciudad, de nuevo puso de manifiesto su capacidad de mando y valor, recibiendo por ello la Real orden del 23 de noviembre siguiente, con su ascenso al grado de capitán de fragata.

Continuó prestando sus servicios en aquellas aguas al mando de la balandra San José, del porte de dos cañones de á 18 y dos carronadas de á 24, posteriormente de la zumaca Carmen, de 10 cañones.

Al producirse el levantamiento de los insurgentes el 25 de mayo de 1810, lograron deponer al nuevo virrey don Baltasar Hidalgo de Cisneros, Romarate se negó a aceptar al nuevo Gobierno decidiendo cruzar al apostadero de Montevideo, con la decisión de retomar lar armas en defensa de los derechos de la corona española.

Al mando del capitán de navío Salazar, comandante del apostadero se compuso una fuerza, entregándosele el mando de la artillería volante; el 12 de junio de 1810, yendo al frente de la fuerza, participó en el desarme de un batallón de cazadores, perteneciente a las fuerzas sublevadas, por haberse hecho fuertes en el antiguo cuartel de los dragones.

Se le confirió el mando de la corbeta Mercurio el 20 de octubre de 1810, siendo nombrado comandante de la división formada por su corbeta y la Diamante, los bergantines Belén y Cisne, los faluchos Fama y San Martín más la zumaca Carmen, mantuvo el bloqueo de la ciudad de Buenos Aires, por una sublevación surgida en sus dotaciones se vió obligado a levantarlo, pero una vez en franquicia reprimió la sublevación con energía y saber.

En 9 de febrero de 1811, el nuevo virrey don Francisco Javier de Elío le otorgó el mando de la división, formada por la corbeta de su mando más los bergantines Cisne y Belén y los faluchos Fama y San Martín, con ellos se dirigió al río Paraná y en el surgidero de San Nicolás de los Arroyos, mantuvo un combate el 13 de marzo siguiente, fue un desigual encuentro, el lugar era angosto y de muy difícil maniobra, los buques enemigos además estaban apoyados desde tierra con artillería, pero nada le detuvo, después de un intenso bombardeo sobre los buques insurgentes, se lanzaron al abordaje, consiguiendo apresar a la goleta Invencible, el bergantín Veinticinco de Mayo y la balandra Americana, siendo marinados a Montevideo.

Por esta acción se le entregó la Real orden del 24 de mayo de 1811 con su ascenso al grado de capitán de navío y poco después la Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando de 1ª Clase. No consta en la obra de don Alfonso de Ceballos.

Pero no contento con ello y ya teniendo a sus enemigos apresados, efectuó un desembarco con todas sus fuerzas disponibles, clavando toda la artillería enemiga, realizando un gran número de prisioneros.

Al regreso de este combate en la ciudad de Montevideo, se le ordenó la organización y se le entregó el mando, de los efectivos equivalentes a un batallón cuyos integrantes eran marinos participando en la defensa de la ciudad.

El 24 de octubre de 1813 se le volvió a dar un mando de mar, se pusieron a sus órdenes los buques disponibles, siendo los bergantines Belén, Cisne y Gálvez, goleta Invencible y balandra Americana, con ellos trasportó a unos efectivos de setecientos hombres siendo desembarcados en Montevideo, quienes contribuyeron a su defensa eficazmente, pues la ciudad seguía estando atacada.

A continuación se dirigió con su división a Uruguay, entre los días 10 y 14 de marzo de 1814, tuvo lugar el combate naval de Martín García, enfrentándose contra la división al mando del almirante Brown, compuesta por la fragata Hércules, corbeta Céfiro, bergantín Nancy, goletas Julieta y Fortuna, balandra Tortuga y falucho San Luis, y la del mando de Romarate formada por el bergantín Belén, insignia, y Aránzazu, zumaca Gálvez, cañoneras San Ramón, Perla y Lima, balandras Murciana y Americana, a pesar de la diferencia de fuerzas la fragata HérculesTexto en cursiva, del porte de 32 cañones, salió muy mal parada pues dado lo estrecho del canal varó sufriendo graves daños, más la pérdida de setenta hombres de su tripulación.

Continuó su singladura, llegando a la boca del arroyo de la China, donde se enfrentó a otros buques insurgentes, pero en esta ocasión si logró hundir a la balandra Sapo, pero estos continuos combates lo pusieron en un grave aprieto, pues después de este último enfrentamiento se quedo sin pólvora para sus cañones.

Las bajas en este combate fueron: cinco muertos y veinte heridos por parte de los españoles y sesenta muertos y un gran número de heridos por parte de los insurgentes.

Romarate se mantuvo en diferentes fondeaderos del río Uruguay, hasta llegarle la mala noticia de la capitulación de la ciudad de Montevideo, ocurrida el 20 de junio de 1814, por ello sin apoyos en tierra se vió en la necesidad de capitular, pero como aparentaba tener aún fuerzas suficientes para mantenerse en la mar, esto obligó a los enemigos a realizar un ofrecimiento de rendición con unas capitulaciones muy honrosas, siendo firmado el 22 de julio pues tanto él como sus hombres fueron respetados, sólo con la condición de que abandonaran lo antes posibles aquellas tierras.

Así fue contratado el bergantín del comercio de Cataluña, Nuestra Señora del Carmen, donde embarcaron todos los hombres zarpando el 12 de diciembre del mismo año con rumbo a Río de Janeiro, donde fondearon el 14 de enero de 1815, zarpando el 28 siguiente en la fragata del comercio de Barcelona llamada Perla, arribando al puerto de Málaga el 3 de abril continuo.

Al saber de su llegada fue llamado a la Corte donde explicó ampliamente todo lo acaecido, siendo tanto del agrado de S. M. que firmó la Real orden del 29 de mayo con la efectividad de su grado de capitán de navío, por otra del 12 de octubre siguiente, se le ascendió al grado de brigadier y por otra del 30 de mayo de 1816 se le nombró Vocal de la Junta Militar de Indias, de las cuales estaba muy bien informado.

Esto nos lleva a hacer una pequeña observación: un oficial que el 5 de octubre de 1802, es ascendido al empleo de alférez de navío y con fecha del 12 de septiembre de 1815, se le asciende al grado de brigadier, quedando demostrado una vez más que el valor y las acciones bien realizadas, llevan a un joven de veintisiete años a ser un oficial y trece años después, contando con cuarenta ostentar el grado de brigadier.

El 28 de marzo de 1818 cesó en la Junta por ser nombrado Comandante del Tercio Naval de Santander, el 26 de febrero del año 1819 se le confirma en el grado de brigadier.

Al producirse el levantamiento de Riego en Cabezas de San Juan el 1 de enero de 1820, el cual se extendió por toda la península obligando a don Fernando VII a jurar la Constitución el 7 de marzo siguiente, surgiendo un nuevo Gobierno quien ratificó a Romarate como jefe político y militar de la provincia de Santander.

Por Real orden del 4 de agosto siguiente se le nombra Comandante de los buques del Departamento de Cádiz, donde se desplazó para tomar el mando, recibiendo la Real orden del 5 de octubre continuo, siendo nombrado Comandante General del Departamento sin pérdida de su anterior mando de los buques en él existentes.

Permaneciendo en éste, por Real orden del 13 de diciembre de 1821 se le nombra General y Jefe político de la provincia de Cádiz.

Por Real decreto del 25 de febrero de 1822 es nombrado Secretario de Estado y del Despacho de Marina, cargo que desempeñó hasta el 7 de julio siguiente, al serle aceptada su dimisión, siendo efectiva el 4 de agosto continuo.

Una vez más el cambio político de 1823 cuando se le devolvieron a don Fernando VII sus poderes absolutos, le sorprendió a Romarate en uso de una licencia en su tierra natal, quedando sin ser molestado pero sin ningún destino.

En 1830 el Ministro se acordó de él, por ello fue nombrado Comandante de Marina de la provincia de Bilbao.

Al fallecer del rey don Fernando VII fue elegido procurador a Cortes por su provincia natal, desplazándose a Madrid para ocupar su escaño.

La Reina Gobernadora doña María Cristina de Borbón firmó la Real orden del 11 de junio de 1835, siendo ascendido al grado de jefe de escuadra, al mismo tiempo designado como Vocal de la Junta Superior de Gobierno de la Armada.

Puesto en el que permaneció hasta sobrevenirle el fallecimiento el 27 de agosto de 1835, en Madrid, cuando contaba con sesenta años de edad, de ellos cuarenta y tres de muy honrosos servicios a España.

Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. Compilada por el contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Ceballos-Escalera y Gila, Alfonso de. Vizconde de Ayala, Ceballos-Escalera y Gila, Luis de, y Madueño y Galán, José María.: Los Marinos en la Orden de San Fernando. Ministerio de Defensa. Madrid, 2011.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

González de Canales, Fernando. Catálogo de Pinturas del Museo Naval. Tomo II. Ministerio de Defensa. Madrid, 2000.

Justiniano Carranza, Ángel.: Laurel Naval de 1814. Buenos Aires, 1884.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid, 1873.

Válgoma y Finestrat, Dalmiro de la. Barón de Válgoma.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

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